El pequeño héroe. Dostoyevski la escribió esperando sentencia a muerte o a Siberia

Reseña El pequeño héroe de Dostoyevski
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La obra narra la experiencia de un niño de once años que asiste solo, por primera vez, a una fiesta en una casa de campo a las afueras de Moscú. 

Durante su estancia, el niño se siente excluido y abrumado por el ambiente y las bromas de los adultos, especialmente por una dama bella que constantemente lo incomoda. 

Sin embargo, el joven se obsesiona y enamora de Madame M., una dama sensible y atormentada que también sufre dentro del entorno elegante de la fiesta. 

El protagonista, en su afán de protegerla y llamar su atención, termina interviniendo en los conflictos de Madame M., quien está envuelta en una relación complicada con su esposo y un amante llamado Monsieur N. 

Aunque no es una obra donde la trama resulta lo principal, la resolución de la peripecia no la cuento, pues tengo por norma no desvelar los finales y dejar al lector en la antesala de la curiosidad, de suerte que se resuelva en hacerse con el libro para descubrirlo en primera persona.

Qué posición ocupa este libro en la obra de Dostoyevski 

Es una novela temprana. Dostoyevski la escribió esperando la sentencia que lo iba a destinar a Siberia, castigado por sus opiniones políticas. 

Aquí hago un inciso, creo que necesario, para entender qué circunstancias rodean a la escritura de esta novela:

Dostoyevski fue arrestado el 23 de abril de 1849 por formar parte del Círculo Petrashevski, siendo condenado inicialmente a muerte

El 22 de diciembre de 1849, su condena fue conmutada en el último momento por cuatro años de trabajos forzados en Omsk, Siberia, seguidos de seis años de servicio militar obligatorio como exiliado en Semipalátinsk

Terminó su cautiverio y recibió permiso para regresar a Rusia en 1859, aunque no se le permitió residir en Moscú ni en San Petersburgo inicialmente.

Por tanto: esta es la novela que escribió un autor condenado a muerte, en el ínterin en que espera que su condena sea o no conmutada por años de trabajos forzados. 

Desazón, incertidumbre, miedo… cabe suponer que serían sustancias muy presentes en su torrente sanguíneo mientras escribía. 

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El pequeño héroe

Portada de El pequeño héroe

Autor: Fiódor Dostoyevski

Año: 1849

Editorial: Galaxia Gutenberg

Traducción: Juan Luis Abollado

⭐⭐⭐⭐☆

Reseña de Álvaro Sánchez Oliveros

Temas

Como en toda la obra de Dostoyevski, la profundidad psicológica es decisiva.

El paso de la infancia a la adolescencia, con los descubrimientos emocionales y amorosos que ello implica será la parcela psicológica más explorada en esta pequeña obra. Para ello Dostoyevski nos presenta un niño tímido, sensible y observador, que atraviesa su primer amor y su primer dolor emocional.

Dostoyevski sabe poner palabras a lo que tanto cuesta. En ese tránsito del niño al hombre, aparecen experiencias a las que no se sabe clasificar:

“Bien es cierto que yo mismo no acertaba a interpretar ni mi vergüenza ni mi emoción, pues todo proceso transcurría inconscientemente en mi interior”

Los personajes de Dostoyevski se mueven en la duda. Por eso son tan creíbles. Si tuviéramos un adolescente, —y más en un contexto tan extraño como el de esta novela, rodeado de adultos—, lleno de certezas, no nos parecería un personaje bien caracterizado, pues la adolescencia es duda. 

La soledad y angustia del protagonista en un mundo adulto que no entiende del todo, nos pone en la pista de los personajes por excelencia del genio ruso, que nunca son la alegría de la fiesta. También Madame Natalia M. le da una capa de profundidad a la obra. Es una dama que cautiva al protagonista y que sufre en silencio dentro de su matrimonio. Un personaje complejo.

Personajes vulnerables, complejos, que se prestan a la introspección. Los he encontrado muy lejos de Raskolnikov, pero amagos de lo que vendría. 

Mensaje o reflexión 

El paso de la infancia a la vida adulta no es amable. Es desencanto y dolor. Pero es ineludible y también necesario. Un requisito insoslayable para alcanzar la madurez. 

Fédor Dostoyevski 

1849

Galaxia Gutenberg

Traductor: Juan Luis Abollado.

Enlace Amazon 

Enlace editorial

Dostoyevski manda un mensaje nítido:

Se crece en la frustración, no en la complacencia. 

Una verdad, un punto de vista, que seguramente se había fraguado al socaire de ese país difícil, desigual y autoritario que le tocó vivir. 

Estilo

Narrador en primera persona, homodiegético. Testigo. Punto de vista limitado a su experiencia. 

Estructuralmente no se divide en capítulos. Todo es uno. Hay que buscar elementos estructurales internos que no se hacen tan evidentes como cuando tenemos una obra dividida en partes, capítulos…

No hay un predominio contemplativo tan acusado como en novelas posteriores del autor, sino cierto contrapeso con lo dramático, con la acción pura. 

Tiene una sintaxis más inclinada a la frase larga que a la corta. El vocabulario —al menos en lo que respecta a esta traducción— es accesible, pero no ramplón. Alguna referencia culta se cuela, pero de las que se resuelven en dos minutos, no de las que exigen una gran erudición previa. Como en toda lectura, si se tiene, tanto mejor. En algunas ocasiones usa la expresión “de cierto” con significado de “a ciencia cierta” y me chirría. No es algo para abandonar la lectura ni denunciar ante el santo tribunal de la gramática, pero lo hago notar.

Las descripciones psicológicas anteceden a las físicas. Por ejemplo, cuando nos presenta a madame M. en la página 20, nos muestra con mucho detalle los rasgos de su personalidad, y no es hasta la página 23 que sabemos que es “alta, ágil y esbelta, pero un tanto delgada”.  El Dostoyevski de veintiocho años ya dejaba ver el taxidermista de almas que se cocinaba en él.

La edición 

El diseño es magnífico. Una portada excelente a mi juicio. El tamaño de letra y los márgenes son muy acertados, permiten una lectura muy cómoda. La tinta es de mala calidad. Se emborrona al menor contacto con la piel. Pero por 8,45€ , no está nada mal. Me parece una buena opción.

Un hombre de ideas

En 1849 la posición ideológica de Fiódor Dostoyevski es transparente. El malo de la película es el marido de madame M. Su maldad se describe así:

“Decíase que su marido era celoso como un moro (…). Era ante todo un europeo , un hombre de la época, contagiado de las ideas modernas, de las que blasonaba”

Una maldad basada en su europeísmo. A mayores, en su posición de clase:

«…un tipo especial de individuos cebados a costa de los demás, que no hacen nada, que no quieren hacer nada y que en virtud de su constante ociosidad y holganza, acaban llevando por corazón un trozo de manteca.»

Se refiere a un personaje influido por las corrientes ilustradas y racionalistas de Europa Occidental, como el liberalismo, el materialismo y el socialismo utópico inspirado en Voltaire o Rousseau, vistas en la Rusia conservadora como un “contagio” extranjero que corrompe la tradición ortodoxa y autocrática, mientras “blasonaba” implica que se jactaba de ellas con presunción. 

En 1849, Dostoyevski mantenía una posición ideológica progresista y occidentalista, influido por ideas socialistas utópicas de Fourier y Proudhon, como miembro del Círculo de Petrashevski, un grupo radical que discutía reformas sociales y criticaba el zarismo, lo que le llevó a su arresto ese año. 

Las “ideas modernas europeas” aludidas representaban el racionalismo ilustrado, el ateísmo incipiente y el énfasis en la razón sobre la fe, opuestas al eslavofilismo que valoraba la esencia espiritual rusa, aunque Dostoyevski evolucionaría hacia posiciones más conservadoras tras su exilio en Siberia.

El texto es muy combativo contra la clase social que lo tenía condenado aquel año:

«Quien vive en el hartazgo, quien se ha pasado la existencia en continua diversión, con todo a pedir de boca, y sin hacer nada, por añadidura, ignora cuán difícil es realizar cosa alguna…»

Siberia cumplió parte de su misión. Morigerar al joven activista. Quizás no logró su adhesión al zarismo, pero templó los ánimos de un hombre que volvería de ese mundo ignoto con siete años más y menos ganas de crearse problemas.

Mi análisis 

No he podido evitar leer toda la novela en clave de 1849. Del annus horribilis de Dostoyevski. Supongo que se sentiría fuera de lugar: un escritor viviendo las vicisitudes de un preso político, de un reo ideológico. Su personaje también está fuera de lugar: un niño en una fiesta de adultos, enamorado de una mujer que le multiplica la edad, intentando arreglar los problemas de una adulta como si fuera un caballero andante. 

¿Se explora a sí mismo mientras explora a sus personajes? Con Dostoyevski siempre me late esa pregunta piel adentro. En esta oportunidad también.

En ese mismo 1849 saldrían las primeras entregas de David Copperfield de Dickens. Habían pasado once años desde que viera la luz Oliver Twist. Faltaban 35 años para conocer a Huckleberry Finn. Los tres protagonistas anglosajones son personajes huérfanos o desamparados. Enfrentan la pobreza y la peligrosidad del contacto con el mundo adulto. Enfrentan los dramas materiales del mundo.

El niño de Dostoyevski es distinto. No es pobre, ni huérfano. No lucha por sobrevivir a los dramas del mundo material del adulto, sino los desafíos del mundo emocional y psicológico de los mayores. Su conflicto es principalmente psicológico y emocional, derivado de la exclusión y la incomprensión. En esa diferencia cabe todo Dostoyevski.

La novela te puede parecer ñoña. Es el amorío infantiloide de un crío en una época sin TikTok, imperada por una rigidez social que velaba el misterio un poco más allá de lo que actualmente sabemos. También es verdad que a los veinte años todo fulano tenía una familia y un trabajo labrado, pero eso ya podemos dejarlo para otra conversación. 

Pero no es una novela cursi. A pesar de lo dicho en el párrafo anterior, es una novela con cierta madurez para un autor joven. Un niño enamoriscado que ve todo endulzado por su lo que experimenta. Una mujer que tiembla cuando ve llegar a su marido y que vive en plenitud algo que está escondido. 

Hace un juego de contrastes entre el amor púber, —ingenuo, esperanzado, bienintencionado— y el adulto —a veces complicado, desubicado y problemático— que desemboca en todo y nada a la vez. La novela tal vez no pretenda llevarnos a mayores conquistas, si es que damos poco valor al hecho mismo de hacernos reflexionar sobre el amor: ¿qué hacemos para estropear algo que en la infancia vimos como algo puro, ilusionante y bueno?

Una pieza menor de Dostoyevski por comparación con sus grandes obras, pero a fin de cuentas y a pesar de ello, una obra literaria de cierto empaque. 

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Alvaro

Con el tiempo y el acúmulo nuevas lecturas, se va olvidando lo que vamos leyendo. Me parece que escribir sobre ello me ayudará a recordar mejor cada pequeña o gran historia que lea. Si de paso las pongo en común contigo y te puedo animar a leer o no un libro, me parece más útil que unas notas guardadas en un cajón como un ermitaño de tinta. De qué va y qué me ha parecido, sin más vuelo ni pretensiones. No son reseñas de entendido, sino de lector a lector.

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  • Última modificación de la entrada:diciembre 11, 2025
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